4 consejos para dormir mejor y tener más energía
¿Sientes que te falta energía y experimentas noches de insomnio? Puede que te sorprenda, pero la clave para dormir bien no empieza por la noche, sino en cuanto abres los ojos. Un día lleno de energía comienza con una rutina diaria que puede preparar el terreno para dormir mejor por la noche. En este artículo, te daremos 4 consejos para cultivar hábitos saludables que te ayudarán a dormir mejor y tener más energía.
Consejo #1: Crea una rutina matutina llena de energía
Aprovecha la luz de la mañana. En cuanto suene el despertador, no te quedes dormido/a y empieza bien el día invitando a la luz (natural) a entrar en tu espacio. Abre las cortinas, enciende las luces y deja que entre la luz del sol. Así pondrás a cero el reloj interno de tu cuerpo. Para aumentar la energía, date un paseo de 10 minutos al amanecer y deja que el sol te dé en la cara.
El café puede esperar. De acuerdo a este podcast del neurocientífico Andrew Huberman, de la Universidad de Stanford, retrasar el consumo de café 90 minutos después de despertar te ayudará a evitar el bajón de energía de media tarde. Aunque ese café mañanero puede darte ese subidón de energía inicial, retrasarlo te asegurará una curva de energía más sostenible durante todo el día. :)
Movimiento. Deshazte de la somnolencia con algo de movimiento. Puedes bailar al ritmo de tus canciones favoritas en el estudio o ir al gimnasio para una intensa sesión matutina. Mover el cuerpo es ideal para llenarte de energía.
Empieza sin pantallas. Durante la primera hora que estés despierto/a, resistete a coger el móvil. El desplazamiento social sin sentido liberará dopamina en tu cerebro, lo que dificultará que te concentres en tareas menos emocionantes más tarde.
Consejo #2: Crear hábitos diarios saludables
Mantente en movimiento. A nuestro cuerpo le encanta moverse. Conviértelo en una prioridad, sobre todo si llevas un estilo de vida sedentario debido a los estudios o el trabajo. Si has adoptado los hábitos del primer consejo, ya estás haciendo ejercicio por las mañanas. Ahora añade algo más de movimiento, como ir andando al supermercado, cambiar el transporte público por la bicicleta o salir a correr.
Planifica cosas emocionantes. Las rutinas diarias repetitivas puede afectar a tu motivación, energía y sueño. Rompe el ciclo planificando cosas que te hagan ilusión. Explora nuevos entrenamientos, visita un mercadillo con tus amigos, inicia un proyecto creativo, explora una zona diferente de tu ciudad o apúntate a un evento en Student Experience.
Mantente hidratado. La deshidratación puede reducir tus niveles de energía y provocar dolores de cabeza y somnolencia. Bebe suficiente agua durante el día para mantenerte con energía. Consejo profesional: si te despiertas para ir al baño en mitad de la noche, es bueno que limites la ingesta de agua antes de irte a dormir.
Consejo #3: Crea una rutina nocturna relajante
Relájate. Para dormir bien por la noche, es importante programar un tiempo de relajación. Disfruta de una ducha caliente, un buen libro o buena música.
Termina el día sin pantallas. Minimiza la exposición a las pantallas antes de dormir y apaga el portátil, el móvil y la televisión. ¿Necesitas el portátil o tu teléfono para ir a la universidad? Activa el modo sueño para detener las notificaciones o el modo noche tras la puesta de sol para reducir la emisión de luz azul, que puede ayudar a tu cuerpo a transicionar a un estado de descanso más fácilmente.
Controla el estrés. Como estudiante, es posible que sientas estrés debido a las presiones académicas y otras responsabilidades, lo que puede afectar a tus niveles de sueño y energía. Intenta evitar sentirte estresado antes de irte a dormir. Practica el autocuidado, prueba la meditación y evita tomar café demasiado tarde.
Consejo #4 Crea un oasis de sueño perfecto.
Limita el ruido y la luz. Elimina los posibles perturbadores del sueño, como el ruido y la luz excesivos. Baja la intensidad de las luces y apaga los dispositivos electrónicos. Si es necesario, invierte en cortinas opacas o en un antifaz. Ten tapones en la mesilla de noche por si hay sonidos que le distraigan y no pueda eliminar.
La temperatura adecuada. Optimiza la temperatura de tu estudio según tus preferencias. Prueba diferentes cosas durante una semana para ver qué funciona mejor, si un ambiente fresco y bien ventilado o un ambiente acogedor y cálido.
Crea un ritmo. El reloj interno del cuerpo, también llamado ritmo circadiano, funciona en ciclos de 24 horas. Sincronízate con este ritmo siguiendo un horario de sueño constante. Aunque los fines de semana están pensados para la diversión, evitar las siestas al día siguiente te ayudará a mantener un buen patrón de sueño.