Cómo mejorar la concentración para estudiar

Llegó la hora de estudiar. Empezaste con muchísima motivación pero de repente, estás deslizando la pantalla en Instagram, reorganizando todo tu armario o planeando tus próximas vacaciones. ¿Te suena familiar? Todos sabemos que estudiar puede ser difícil, sobre todo cuando hay muchas distracciones alrededor. En este artículo, te daremos algunos consejos para potenciar tu concentración y que puedas estudiar con la intensidad que necesitas. ¡Suerte!

Crea un espacio propicio para el estudio 

Para mejorar tu concentración, necesitas algo más que estudiar en la cama o en una mesa desordenada. Un espacio tranquilo, bien iluminado y cómodo, libre de distracciones, puede marcar la diferencia. Este entorno envía una señal clara a tu cerebro de que es momento de concentrarse. Puedes optar por crear este espacio en tu estudio o aprovechar las salas de estudio disponibles en Student Experience o en tu universidad. ¿Estás en Madrid y te gustaría un cambio de escenario? Echa un vistazo a estos fantásticos espacios de estudio.   

Organízate con tiempo 

Antes de sumergirte en tus tareas, asegúrate de que sabes lo que tienes que hacer. ¿Tienes asignaturas que necesitas revisar primero? ¿Se acercan fechas límite importantes? La gestión del tiempo es esencial . En primer lugar, registra todas las fechas importantes en tu agenda (esto te ayudará a realizar un seguimiento efectivo). Luego, establece metas y divide esas metas en tareas más pequeñas y manejables que te ayuden evaluar tu progreso. Así tendrás una visión clara de lo que tienes que hacer el día de estudio.    

Elimina las distracciones 

Identifica qué es lo que te distrae  y elimínalo de tu área de estudio. Organiza tu espacio de trabajo y apaga el móvil o utiliza aplicaciones que bloqueen las redes sociales, como StayFocused para el portátil o AppBlock para el móvil. También puedes comunicacr a tus amigos tu periodo de estudio para minimizar las interrupciones. Crea una lista de reproducción que estimular tu concentración en lugar de una que te tiente a cantar y bailar.    

Averigua qué es lo que te funciona 

Explora diferentes técnicas de estudio o de gestión del tiempo que te funcionen. Las técnicas de aprendizaje activo pueden ayudarte a recordar las cosas más fácilmente, como tomar apuntes, crear fichas o enseñar el material a otra persona. Puedes probar la técnica Pomodoro, en la que estudias durante bloques de 25 minutos con pequeños descansos entre medias, o la técnica Timebox, en la que estableces un límite de tiempo y trabajas en una tarea sólo dentro de ese plazo. Cuando se acaba el tiempo, dejas de trabajar en la tarea, aunque esté inacabada. Otra técnica es la de "comerse la rana", que consiste en empezar por la tarea más grande y tediosa. Una vez terminada, habrás superado el mayor obstáculo del día.  

Cuídate  

Por último, pero no menos importante, cuídate. Esto significa dormir lo suficiente, comer alimentos nutritivos, mover el cuerpo, relajarse y disfrutar. Todo esto te ayudará a recordar cosas y te motivará para estudiar. Recuerda, el balance es la clave.