¡Es temporada de gripe! Así es como puedes mantenerte sano y fuerte.
Sí… ha llegado otra vez esa época del año. Por todas partes, tus amigos, compañeros y colegas están cayendo con la gripe, y de repente tú también sientes ese malestar familiar en la garganta. Uy… puede que te toque a ti. La gripe siempre llega en el momento más inoportuno, y lo único que quieres es recuperarte lo antes posible. Por eso hemos investigado, y hemos recopilado los mejores consejos para sentirte mejor cuando te toque la gripe.
Mantente hidratado
Nuestro consejo número uno: mantente hidratado. Sí, lo decimos todo el tiempo, pero esta vez lo decimos muy en serio. Cuando tienes gripe, pierdes más líquidos por la fiebre, la tos y la congestión. Beber lo suficiente ayuda a tu sistema inmunológico y previene dolores de cabeza y fatiga. Así que llena esa botella de agua o prepárate una buena dosis de té de hierbas. Agrégale miel, jengibre y limón, y tendrás una bebida nutritiva que te mantendrá hidratado.

Come comidas ligeras y nutritivas
Cuando tienes gripe, tu cuerpo ya está trabajando horas extra para combatir la infección, así que dale un descanso a tu sistema digestivo. Alimentos simples y reconfortantes te ayudarán a recuperarte sin gastar más energía. Piensa en una sopa caliente (¡el caldo de pollo hace maravillas!), arroz con verduras o una rebanada de pan tostado con miel. Estas comidas suaves son fáciles de digerir, no irritan la garganta y le dan a tu cuerpo exactamente lo que necesita.
Evita los entrenamientos intensos
Hacer ejercicio regularmente es genial para tu sistema inmunológico y mantener tu cuerpo fuerte, pero si te sientes un poco mal, está bien saltarte esas largas sesiones en el gimnasio o los entrenamientos HIIT intensos. En su lugar, opta por un paseo, una vuelta tranquila en bicicleta o algunos estiramientos suaves en tu estudio. Este es el momento de darle descanso a tu cuerpo, no de agotarlo más
La comunidad importa
Estar enfermo viviendo solo puede empeorar tu estado de ánimo, y a veces incluso solitario. Así que no dudes en pedir ayuda. Tal vez un amigo o vecino pueda cocinar una ración doble y hacerte la comida, o puedes hacer una videollamada con alguien (ideal si está pasando por lo mismo) y ver una serie juntos mientras comentáis cada giro de la trama.

Descansa todo lo que necesites
Por último, pero no menos importante: la gripe es la manera que tiene tu cuerpo de decirte que bajes el ritmo. Intentar acelerar tu recuperación solo saldrá mal. Así que acurrúcate bajo una manta, prepárate para una maratón de Netflix con muchas siestas entre episodios y deja que tu cuerpo haga lo que tiene que hacer. Suda, descansa y sé amable contigo mismo. Te sentirás mejor antes de lo que piensas.